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Zapatillas de running: cómo elegir la mejor

Elegir las mejores zapatillas de running suele ser todo un desafío. Ni que hablar cuando se trata de elegir zapatillas de running de acuerdo con la relación precio calidad. Mientras seguimos, te dejamos este link para que vayas chequeando algunos precios.

 

Bien, ya sabemos que es difícil encontrar un par de zapatillas óptimo, incluso es difícil para quienes más años hace que se encuentran corriendo.

Para que puedas tomar una decisión inteligente, nosotros te recomendamos que busques que tus próximas zapatillas cumplan con estos cinco requisitos.

 

Cinco características distintivas de un buen par de zapatillas de running

1. Suela blanda

Lo primero que tenés que chequear es que la suela de tus zapatillas sea blanda y ergonómica, o sea, que permita una reacción inmediata y un movimiento natural de los pies (propiocepción).

Al momento de estar en la tienda, te sugerimos que dobles la zapatilla como suele mostrarse en algunas fotos. Si el material es excesivamente rígido o muy duro, no permitirá que consigas doblarla con facilidad. En ese caso, nosotros te recomendamos seguir de largo.

Zapatillas de moda tales como las Nike Pegasus o las Adidas Boost no superan este test. A pesar de que muchos las usan, nosotros no te las sugerimos.

 

2. Drop bajo

El drop de una zapatilla es la distancia que existe entre el talón y la puntera. Un drop alto significa que la diferencia de altura entre el talón y la puntera es grande, y esto puede perjudicar tu técnica de carrera.

Si ya tenés un modelo en mente, te sugerimos que antes de ir a la tienda, visites el sitio oficial de la marca productora y chequees cuál es exactamente el drop y lo contrastes con otros modelos.

Hay vendedores excelentes en términos de conocimiento de zapatillas, pero muchos también desconocen cuestiones esenciales.

La regla en este sentido es nunca comprar un par de zapatillas con un drop superior a los 8 milímetros. Lo ideal: 4 milímetros o menos.

 

3. Peso liviano

Hacer running con zapatillas pesadas perjudica la salud y puede ocasionar lesiones graves. Si te encontrás entre la disyuntiva de unas zapatillas amortiguadas o unas minimalistas, elegí la que sea más liviana. Siempre que estés entre dos modelos, elegí el más liviano.

¿Pero cuál es el parámetro de liviandad? La respuesta es esta: los 300 gramos. Buscá zapatillas de un peso inferior a los 300 gramos.

 

4. Punteras anchas

Comprar zapatillas siempre es un momento lindo para un corredor, pero también suele producir ansiedad e incertidumbre. ¿Has atravesado ese instante de llegar al local y encontrar un muro con cientos de modelos de zapatillas?

Entre tanta variedad, nuestra atención puede perder el foco: modelos, precios, marcas, colores.

La puntera es, valga la redundancia, la punta de la zapatilla, la parte delantera donde van nuestros dedos. Este elemento es determinante en la composición del calzado para correr.

Las punteras deben ser anchas. Esto asegura el confort y evita potenciales lesiones en los pies. Con punteras angostas, los dedos se pegan más de lo natural y, de este modo, trabajan de forma incorrecta.

 

El inconveniente al elegir una buena puntera es que no podemos ver cómo quedan nuestros dedos en la zapatilla. Podemos sentirlos si nos la probamos y, sobre todo, si nos permiten caminar, pero nunca sabremos cómo se siente verdaderamente hasta el momento de correr.

A pesar de esta recomendación, hay muchos corredores que, por costumbre, eligen punteras angostas.

En este sentido, te recomendamos hacer la prueba de rayos X con tu ortopedista. Te colocas sobre una plancha calzado y se imprime tu huella pédica. Así verás cómo queda tu pisada cuando utilizas el modelo en cuestión de calzado.

En caso de que no cuentes con esta opción, simplemente prestale atención a cómo sentís los dedos: tiene que quedar suficiente lugar como para permitirte mover los dedos entre ellos y en relación con los bordes de la suela. Con respecto a esta, no tienen que quedar ni demasiado cerca ni demasiado lejos.

Si tus dedos quedan muy cerca o muy lejos de los bordes de la zapatilla, tienes un indicador para descartarla. No te expongas al peligro de futuras lesiones.

5. La comodidad, la última característica esencial

El confort es el último aspecto a destacar con respecto a las zapatillas para correr. Y tal vez este sea el factor más importante.

Recordá que esas zapatillas que tenés en tus manos van a acompañarte durante kilómetros y kilómetros, durante horas y horas. Por lo tanto, elegí siempre aquellas que te resulten cómodas, que no te aprieten de más, que no te produzcan rozaduras, que las sientas bien en el calce.

 

¿Existe la zapatilla perfecta para todos?

Este es un tip adicional. No existen zapatillas perfectas para todos, dado que todos tenemos un pie único enmarcado dentro de un puñado de tipologías estándar.

Por lo tanto, si nos dicen que aquel es el modelo perfecto para nosotros (sin conocer cómo es nuestro pie), nos están mintiendo con descaro.

Insistimos en este punto: no existen dos pies iguales y, por este motivo, hay tantos tipos de zapatillas. Podemos comprar la zapatilla más cara, pero si no se adecua a nuestro pie, estaremos tirando nuestro dinero y comprando, en definitiva, un problema de salud.

En resumen, la innovación en el mercado del calzado es sorprendente y cada vez tenemos más y mejores alternativas. Sin embargo, la perfección no existe. Por eso, siempre, primero determiná cuáles son tus características.