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Una gran herramienta: el ordenador portátil

Desde que la PC viera la luz en las década de los años 60 y 70, ha tenido un desarrollo exponencial e increíblemente acelerado, aumentando en potencia, capacidades y prestaciones a un ritmo vertiginoso. Hoy en día, es prácticamente imposible pensar en alguna actividad para la cual no se esté usando una PC como instrumento para su ejecución o supervisión.

Bien sea como herramienta de estudio, de entretenimiento o de trabajo, las PC han traído enormes beneficios a nuestra vida cotidiana. Pero estas excelentes herramientas tenían desde un inicio una pequeña desventaja: su tamaño y diseño implicaban su instalación en un lugar preferiblemente fijo, con una muy poca posibilidad de traslado fácil hacia diversas áreas o entornos de uso.

Pensando en este problema, y en las necesidades de equipos más ligeros y de menor tamaño que permitieran su traslado y fácil uso en cualquier lugar, es que fue desarrollado lo que se conoce como ordenador portátil o laptop.

Un ordenador portátil es una computadora personal diseñada para tener un tamaño reducido (generalmente no más grande que una carpeta o que un portafolios y llegando a ser incluso más pequeños) el cual integra en un solo dispositivo el hardware necesario para su funcionamiento (Discos duros, procesador, memorias, tarjeta madre, etc), teclado, entrada táctil y una pantalla, junto con una variedad de puertos para conectar multitud de dispositivos.

Su diseño y prestaciones varían de acuerdo a la misión o sector del mercado para el que fueron diseñados, teneindo desde los ultraportátiles súper delgados con pantallas de entre 10 a 12 pulgadas y el hardware necesario para ejecutar las tareas más comunes y corrientes llevadas a cabo en un ordenador (navegar en internet, reproducción de contenido multimedia, ofimática, etc.) hasta potentes estaciones de trabajo con capacidades que no le envidian nada a PC de altas prestaciones.

A la hora de querer adquirir uno de estos equipos debemos pensar muy bien cuál es el uso que tengamos pensado darle, ya que cada categoría de ordenadores portátiles está pensada para cubrir necesidades específicas de portabilidad, potencia y versatilidad.

Si lo que queremos es donde llevar nuestros documentos más importantes, tener acceso a internet en todo momento y una herramienta básica de trabajo, una ultraportátil será suficiente. Pero si buscamos algo más de potencia, bien sea para Gaming, o para ejecución de aplicaciones y trabajos mucho más pesados, sin duda debemos buscar equipos de mayores prestaciones que a su vez aumentan en peso y tamaño.

Así que elegir un buen portátil se basa en conseguir el mejor balance entre su portabilidad (peso, dimensiones, duración de la batería), su potencia (memoria física, memoria ram, velocidad de procesador, aceleración gráfica, etc.) y su versatilidad (puertos disponibles, funcionalidades especiales, teclas añadidas, etc.), asegúrate de informarte bien para que adquieras con seguridad el portátil que se ajuste a tus necesidades.